Hugo Porta y una lección que va mucho más allá del rugby
El ex capitán de Los Pumas visitó el Neuquén Rugby Club y dejó un mensaje que fue mucho más profundo que una simple charla deportiva.
Hay figuras que trascienden los títulos, los partidos y las estadísticas. Hugo Porta es una de ellas. Considerado uno de los máximos referentes en la historia del rugby argentino, el ex capitán de Los Pumas visitó el Neuquén Rugby Club y dejó un mensaje que fue mucho más profundo que una simple charla deportiva.
Frente a jugadores, entrenadores y dirigentes, Porta habló de valores, educación, amistad y compromiso. Conceptos que forman parte de la esencia del rugby y que, según remarcó, acompañan a una persona mucho después de que termina un partido.
"El club es un poco como la casa de uno. El club es la familia", expresó al comenzar su encuentro con los jóvenes, agradeciendo el recibimiento y destacando el rol que cumplen las instituciones deportivas en la formación de las personas.
Lejos de enfocarse únicamente en el rendimiento dentro de la cancha, el histórico apertura recordó que representar a un club es una responsabilidad permanente.
"Ustedes son jugadores del club las 24 horas del día. No se crean que son jugadores del club nada más que cuando se ponen la camiseta", afirmó. Y fue más allá: "Se tienen que portar bien las 24 horas del día".
Su reflexión encontró rápidamente un sentido más amplio. Para Porta, el rugby es una escuela de vida, pero no la única. Por eso insistió en la importancia de la formación personal y académica.
"Después uno juega otro juego que es el juego de la vida, que es un juego que se juega toda la vida y para eso hay que capacitarse", señaló ante la atenta escucha de los presentes.
La honestidad, el respeto y la amistad también ocuparon un lugar central en su mensaje. "Háganse amigos, jueguen con honestidad, siempre sean honestos y respeten no solo a sus compañeros, sino a los que vienen a su casa", aconsejó.
Durante el intercambio con los jóvenes, Porta también compartió recuerdos de su carrera. Lejos de construir un relato basado únicamente en los triunfos, reconoció que las derrotas fueron una parte fundamental de su aprendizaje.
"Perdí mucho más de lo que gané", confesó. Y agregó una reflexión que resume gran parte de la filosofía del rugby: "A veces es más formativo perder que ganar".
Consultado sobre el partido que más recuerda, eligió uno muy especial: la victoria de su club frente al seleccionado de Inglaterra, un encuentro que tuvo el valor agregado de haber sido compartido junto a sus amigos.
"Es el partido que más recuerdo porque jugué con todos mis amigos", explicó.
Antes de despedirse, dejó una promesa y un último mensaje para las nuevas generaciones. Prometió regresar al club para seguir compartiendo experiencias y transmitir aquello que el rugby le dio durante toda su vida.
"Voy a venir más seguido a visitarlos y voy a tratar de transmitir algo de lo que me hizo tan feliz, que fue jugar al rugby para mi club".
Y como síntesis perfecta de una charla cargada de enseñanzas, cerró con una frase simple, pero poderosa:
"Recuerden lo que les dije: pórtense bien, estudien, fórmense y jueguen al rugby todo lo que puedan. Así que a divertirse".
Palabras de una leyenda que, décadas después de haber deslumbrado al mundo con la camiseta argentina, sigue dejando huella donde más importa: en la formación de quienes tomarán la posta dentro y fuera de la cancha.


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